lunes, 30 de agosto de 2010

crisis azul

Perspectiva piramidal, floración atemporal, destilación neuronal, mis voluntades se fragmentan en las palmas de mis manos y me hago un nudo entre las baldosas de un suelo fractal, me ahogo entre plantas y algo se me mete en el ojo, la madrugada me abraza y me asfixia, me seduce y me lleva a ninguna parte, marco destinos que después borro, una bitácora con forma de zig zag, el eterno arrastarse por las rejillas del desague y enrroscarse a los inodoros de las fiestas que siempre olvidás.
Me basta el segundero atrapado entre mis dientes para cronometrar los pliegues del eter en fuga mientras se te quiebran las piernas una vez más sobre la madera y estalla un volcán en tus rodillas, imágenes difusas, mis cara es una cámara desenfocada que trata de entender por qué la gente está bailando electrizada, por qué nuestros dedos se deshacen entre el baho espeso y húmedo, se me mete oxígeno verde por la nariz, se me mete un ciego en el pulmón, me ahorca una sirena en la oscuridad y vomito peces por los ojos, me acuesto entre cabezas deshilachadas, me siento agua, me siento aire, me siento azul.
Mañana cuando me despierte estará el universo blanco golpeando la puerta de mis memorias, prediciendo mis lágrimas y empujándome de la cama hasta golpearme contra la alfombra y escupir el gusto ácido que te queda en la boca después de resucitar, una vez más, como todos los domingos, después de haberte suicidado la noche anterior, no funciona, sencillamente no funciona, querer morirte en sueños para amanecer cadáver en el mundo.

domingo, 29 de agosto de 2010

andate a la concha de tu hermana

Ya soy oficialmente a prueba de balas. Vengan contra mí, que total ya me gané una maestría en hacerme la pelotuda.

(Este blog se está volviendo demasiado catárquico y poco poético)
Hay un momento de tu vida en el que o vivís del orto o te pegás un tiro.
Bueno...

jueves, 26 de agosto de 2010

seamos pelotudas

Lo confirmo cada vez que tomo mate con mis amigos, y me ayudan a reírme de mi pasado:
Es ley, todo macho en mi vida, participará de mi vida, solo y solo si su vida está pasando por un estado de conflictividad personal, confusiones existenciales y/o angustias persistentes.
Gracias a Mañaneras que me cuenta qué es de la vida de Ricardo Fort, así no pienso demasiado en la mía, y de paso me entero qué zapatos van a estar de moda en la próxima temporada primavera-verano.

domingo, 22 de agosto de 2010

fuck

¿Sabés espejo? Este mundo es un puto prejuicio, dónde todos los días alguien va a venir a recordarme lo fea que estoy, lo mal vestida que estoy, lo gorda que estoy, lo vieja que estoy... así que por lo menos hoy, no me pidas que hagamos las pases, porque todabía no las pude hacer conmigo misma.

miércoles, 18 de agosto de 2010

pibes depres

Me siento muy orgullosa de pertenecer a esta comunidad indefinida de individuos depresivos, esquizofrénicos, paranoicos, bipolares y angustiados. Se llama 21 años y no saber qué va a pasar mañana con tu vida, porque ya hoy alguien eligió por vos, y mañana será igual, y eso no va a cambiar mientras yo siga creyendo en la libertad.

domingo, 8 de agosto de 2010

not fun to be alone

A los amigos los cuento con la mano de un manco. A mis noches solas con las patas de un cien pies.

miércoles, 4 de agosto de 2010

vintage

vintage no es un walkman, es tu cara de pelotudo que se hace más vieja día a día.

PUTA

Quiero un caballo que quiebre mis mañanas, un reloj que acelere el tiempo, un espejo que me mienta cada vez que me paro frente a él y analizo una y otra vez mi panza y mis piernas, un amigo con quién pueda ir a todos los recitales de 15 pesos, alguien que este cada vez que siento que no hay nadie, un teléfono que no suene nunca, una cara que sea bonita, una cabeza que no sufra resacas o en su defecto un cargamento de alical, un amor que sienta amor, un arco iris que tenga colores, quiero una canción que no me aburra nunca y un cd de the cure que no me haga llorar más, un pincel que me haga crear cosas geniales y un par de botas para patear más de una cabeza, un pase free para cualquier alvergue transitorio del planeta, una sesión de terapia que aniquile todos mis fantasmas, un jardín de amapolas en el fondo de mi casa, un jarabe para la toz que tenga gusto a chocolatada, y dos dedos de frente para escribir algo que valga un poco más la pena.
Lo bueno de estar enfermo es que puedo pasarme días enteros encerrada en casa escuchando a Devendra Banhart, sin tener que preocuparme por si tengo poca vida social o suficientes amigos, o si soy una ameba.
Queremos té de opio y agua bendita para emborracharnos.

Atte: Mi garganta y yo.

martes, 3 de agosto de 2010

inversion

La mutación que absorve nuestras membranas, y nos vamos volviendo líquidos en la suspensión del éter infinito, cálculos errados en una aritmética falaz , desde nuestras entrañas lo sentimos, nos miramos, lo entendimos, como la huella que persigue al detective, como la pista que nos golpea todo el tiempo en la cabeza, como el secreto que se anuda a nuestros dientes y ruega por nunca salir de ahí, la tensión que calcula el dolor y aisla la masa y conecta la verdad.
Perdonan nuestros problemas, anestecian nuestros conflictos, ellos nos siguen los pasos y están siempre atentos, siempre calculativos. Alguien lo dijo ayer, alguien lo dijo hoy, alguien lo dirá mañana, tachando lo que el profesor escribe en el pizarrón, se nos acaba la tiza y se apaga la luz, aún en la oscuridad, no hay nada que yo pueda despertar, están las vívoras muertas en el suelo, y yo todabía ahorcándome con la almhoada o simplemente aferrándome fuerte al hecho aterrador que nubla cualquier idea, cualquier razón. De esta manera, un revéz constante, la certeza que se vuelve litros de substancias que nos metemos hasta por las narices, y detrás del telón un inmenso papelón que nos presiona los pulmones y no nos deja respirar, lo que nunca logramos decir, lo que nunca lograremos asumir, lo que mañana buscaré en los más ínitmos diarios para firmar, concreto y certero, alguna mínima explicación sobre cómo yo perdí y nunca podría haber ganando porque definitivamente estaba jugando en el campo contrario.
Hoy que no hay mañana. Mañana que será como hoy. A mi cuerpo androide las crisis le rasgan la piel, y se despellejan las neuronas. Cuando nos cansemos de fingir, entenderé mejor porque me tuve que morir.