domingo, 13 de diciembre de 2009

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Quizás irme a dormir sea la mejor decisión que pueda tomar de todas las erradas que tomé en este último tiempo.
Almaceno la persecución de las esquinas de mi barrio que se cuelan por mis neuronas como arena invisible y tienen el mar entre su salitre, y de todos mis al-reveces y despertares desilucionados, de esos bajoneros que basta con la confrontación cara-espejo para que quieras mandarlo todo a la mierda y desfragmentar la piel en mil trocitos para que nadie nunca tenga pista de dicha inmolación. Vender los derechos de autor del sucidio más creativo de la historia para sobornar a Jesús cuando me quiera hacer el test psicológico y sus abogados decidan que estaré mejor en el infierno por tanta herejía. Como artistas, como bohemios, como hippies drogadictos que fuman toda la marihuana que pueda comprar la plata de mamá, como esas personas que critican el trabajo con la comodidad de nunca verse obligados a tenerlo, como jóvenes militantes de partidos de ultra-izquierda que jamás consiguen más votos que los que les puedan dar sus afiliados, como pibes que solo cursan materias para tomar mate y hablar de socialismo, como todas las utopías que nos inventamos todos los días para consolar nuestras perjudicadas conciencias (Siempre me costó entender cómo se escribe correctamente, el maldito uso de la S y la C, no tengo conciencia de cómo se escribe conciencia, por eso siempre le pregunto a Google), como todos ellos me sentaré a malgastar mi tiempo en la inútil labor de idear el suicidio más creativo de la historia. Por el simple placer de pensar que el arte hoy solo es morirse.
De todos modos, siempre nos suicidamos, el punto es que siempre lo hacemos de manera parecida, y así hasta el puro arte de morirse se nos vuelve un poco aburrido también, de todos modos, miento si dijera que en el purgatorio nuestro de cada noche yo no encontrara consuelo, el estado predilecto es el que ya no nos permite enfocar la vista en la baldoza correcta que debo pisar.
El mejor momento es en el que se me cae la cabeza sobre la almohada, sin importar cómo fue que la existencia me permitió devolver mi cuerpito diminuto y pansudito a las sábanas tibiecitas, que no hay frío más suicida que el de las seis de la mañana, que no hay calor más encantador que el de casa apenas se cierra la puerta detrás de uno (En hipócrita silencio), y se me derruma el ser casi de forma anesteciada, creo que he descubierto la receta casera de la morfina, creo que el cielo está en la tierra, no es una cuestión espacial ,es meramente temporal.

martes, 8 de diciembre de 2009

KULTURAPOP

Cultura pop en las revistas
cultura pop en las canciones, en las radios, en todas las emisoras
cultura pop en las propagandas, en nuestra ropa, en nuestras plabras
en el pelo, los peinados, el bello púbico, en los hospitales, en los fanzines perdidos en la calle, medios mojados y perjudicados por un charco de barro añejo.
cultura pop en las pegatinas que nos gusta usar para llenar nuestras guitarras (Para que tengan más onda rockstar aunque nuestro escenario sea nuestra habitación y el público la mugre que ella atesora)
cultura pop en los cds que nos salen fortuna y en la sonrrisa del vendedor cuando descubrimos que le gusta el mismo disco que compramos
En los libros sobre rockeros muertos que llevaron vidas estrafalarias y en todos sus amigos punks que ahora son viejos, pelados, con hijos y revindicados
cultura pop en las siliconas de las señoras, cultura pop en las pajas pubertales, en la crema para peinar a la que fuimos condenadas las chicas de rulos
cultura pop en las pelis de drogadictos, cultura pop cuando fumamos marihuana, cultura pop cuando nos emborrachamos, cultura pop cuando queremos que nuestras salidas sean lo más baratas posibles
cultura pop cuando salgo de casa con las monedas justas para el bondi y paso por un afiche que anuncia la llegada de alguna banda que me desacomoda todo los órganos y me quiere hacer bailar hasta que mis patitas estén sangrando de cansancio
cultura pop para insultar a la policía
cultura pop para hablar del punk
cultura pop para meternosla en nuestros culos acomodados que no pasan hambre
y fichar
a la chica
de la vereda
de enfrente
y yo que soy mujer y heterosexual, no puedo gozar ese placer
cultura pop cuando ponemos mtv y vh1 y puro tango y sociedad rural y pasión de sábados y lo más auténtico de todo eso es apagar la tele y entrar a youtube
cultura pop de hacernos un fotolog para que todos sepan cuando estamos mal
y un msn para tener un servicio de amigos 24 horas
y un facebook para que la gente sepa que tenemos vida social
y amigos
y grandes habilidades en los jueguitos para pasar a los demás
¿A dónde quedó prince of percia o Monkey Island?
A las aventuras gráficas las inventó un comunista.
Cultura pop de tener un blog para hablar de todo lo que tenemos en la cabeza y contarle a alguien que podemos escribir
cultura pop en escribir solo de amor o de intoxicaciones
de escribir raro y mal
con palabras que nunca usamos cuando hablamos
Porque queremos sentirnos fuera de la cultura pop
Cultura pop de la contracultura, la contracultura que se muere por ser cada día más anónima
La máquina ha clavado sus dientecitos sedientos en cada una de nuestras vidas y ahora todo lo que inventemos será moda, así que el anonimato salva el arte
la fama lo fusila
y nuestro ego contrataca constantemente
Yo podría pasarme horas leyendo sobre Frida y Diego, Courtney y Kurt, Syd y Nancy, pero sobre Yoko y John no porque ellos siempre estaban felices.
Cuántas enfermedades que están de moda.
la cultura pop es una prostituta enfierrada que ya nos mató a todos.

domingo, 6 de diciembre de 2009

molotov a la crisis

Desde mi nido en el pavimento puedo ver el ciclo del cielo desprendiéndose en micropárituclas que se van precitipando suavemente sobre mi dermis y las escamas de mis ojos haciéndose de papel, origami de canciones, el pliegue perfecto sobre la linea punteada y el toc toc tup tup de un bombo que suena de lejos, con tanta anestecia que, quizás, con solo estirar un poco mis manos, ya podría moldear nubes como plastilina, dibujando jirafas en el cielo y tigres de dientes grandes que nunca se coman a nadie, con los malvones del balcón o los tejidos lumínicos del solcito primaveral.
Si me acuesto sobre la arena cierro los ojos y me escondo entre los gritos de los chicos que juegan a la búsqueda de caracoles, conversaciones de vacaciones y secretos que escupe el mar sobre nuestros oídos, y pensar en esto me hace entender que ahora que llegaron las vacaciones a nadie le duele tanto la ausencia de planes (Y es que quizás esto sea lo que nos está comiendo la cabeza cuando pasamos horas de sobra bajo el sol de nuestros patios, que se va tan temprano como llega el mate y ya no tiene sentido usar la primavera así, con edificios robándose el bronceado y pajaritos asustados).
¿Y de qué hablaremos durante enero cuando nada malo nos pase y los amores brillen por su ausencia? ¿Y qué dibujaremos en enero ahora que no tendremos nada que llorar y tanta paz que inhalar? Dejando los ojos en blanco, desparramando morfina por las venas, comiéndonos el verano con cuchillo y tenedor, ensaldas de colores que irradian sobre nuestros dientes que ahora se exhiben orgullosos festejando el ciclo breve de nuestros olvidos.
Todo el día drink, todo el día smoke, todo el día riendo, todo el día bajo el sol, camaleón hiperquinético con vacíos creativos, me devoraré mis acuarelas para olvidarme de los inventos, coceré parches nuevos que me inventen identidades virtuales, perderé la cuenta de mis mails, y no me conectaré nunca nunca al msn, y que poco me importe lo que digan por facebook y menos lo que digan por el fotolog, que no haya una foto nueva hasta dentro de un mes y que mi celular solo reciba los mensajes de Club Personal con premios que nunca me voy a ganar, olvidarme de la programación de la TV y no saber qué canciones están de moda, y así despertarme en otro cielo bebiendo los ríos de mis pavores, hola, hoy queremos liberarnos de toda nuestra alienación, hoy queremos ALIERNARNOS DE LA ALIEANCIÓN, matar la costumbre y someter el cuerpo a su extinción, una molotov dura y directa a nuestra ambición mediocre de andar entendiendo esta sociedad o de que esta sociedad nos entienda. Chau a todo eso. Chau.