viernes, 23 de octubre de 2009

manija sonora

LA MANIJA SONORA ME TIENE DEL BONETE.
Ya no puedo ni pensar si lo único que hago es imaginar qué disco me voy bajar. Ahora voy a encerrarme en el microwave y bombardear mis tímpanos de espirales auditivos que me fragmenten.
Me gustan los días así, así, como estos, en los que no tengo nada importante en qué pensar, nada importante que decir, solo lo tonto de la rutina se acentúa en mis neuronas y entonces no hay nada que pueda entristecernos HOY. Si no pensamos no lloramos, si no pensamos nos deformamos. HOY soy más vulgar de lo normal, habrá que disfrutarlo un poco antes de que empecemos a meditarlo.

lunes, 19 de octubre de 2009

insectos

Algunas personas tenemos el diafragma lleno de insectos muertos
que zumban todo el tiempo
canciones
cancioncitas
tonadas mexicanas, boleros, rocanrol
jazz newyorquino
de todo eso me hablan cuando hacen el amor
adentro de mis pulmones
Me cuesta bastante respirar si pienso en sus alas moviéndose en microfracciones de micro-hipo-nano-segundos, contaminándolo todo, desprendiendo gaces alucinógenos, teñidos de peyote, anfeta, coca, mari.
Me están clavando las antenas en mis huesos, porque tienen hambre, quiere devorárselo todo. Me estoy pudriendo lentamente, en un proceso circular. El tiempo se desfragmenta, y el caos inunda... todo.
Una crisis hermeneútica
situada
justa y precisamente
en el centro de mis traqueas
para que te lleves de mí todo mi residuo humano
Y solo me queden brillando
las fluorescencias de las luciérnagas
Soy una consecuencia accidental de mis acciones involuntarias
Asfixiame despacio
por dentro de mi cuerpo
Destilando mis tripas con el tamiz de nuestras fantasmagorías
estamos tiñiendo el mundo de razones que jamás creeremos
Y ahora me explota el ser
vomitando
VOMITÁNDOLO
TODO
y adentro mío se licúa el tiempo
y los días
y las horas
hasta que me expliques terminalmente
quién va a inyectar la morfina rosada en mis globos oculares
SED
patriarcal
grita el soberano
y yo me siento tan infelíz
y yo me siento tan felíz
y yo me siento tan lejos
y yo me siento tan cerca
Dios hindu besa mis pestañas para que devoren las nubes rojas que el fuego astral ha fagocitado en su ambición.

domingo, 18 de octubre de 2009

putas

Me vibra la nueva asfixia eléctrica en la fluorescencia colorescente de intermitentes luces de neon que se traslucen por la crisis ocular zumbante en la radioactividad incandescente de la city hija de puta. Yo tengo la Venus, la Miss Afrodita, la Brigitte Bardot, revolcándose en el colchón de mi habitación con todos los hombres de Júpiter. Mientras yo tomo té benzocainomano devorándome las burbujas interestelares del cosmos imperante.

jueves, 15 de octubre de 2009

Mi pecera de axalotes

HAY FUEGO EN ESTA GARGANTA
porque pronto se va a morir
algo debe estar tratando de escapar de mí
GARZO MÁGICO INTERESPACIAL sobrevuela sobre mis ganglios este montón de arena que se me pega rígidamente a las paredes internas de mi cuello cubierto con mil pañuelos que salvarán el terror infernal que han traído sobre mi ser los gémernes endemoniados de los más lejanos cielos
de cerveza
y vino
de ahí mismo, ellos , ahí mismo conjuran
conjuran contra mi salud mi ser mi ánimo mi voluntad mi capacidad
aniquilar la humanidad con el zig zag veloz de la bacteria esquizofrénica
hola buenas tardes me llamo maria con acento en la I y eme mayúscula
Yo solo quiero que me cuentes una nueva historia, pero se me estancan los pies y el barro trepó hasta mis rodillas, sujetando bien fuerte mis tobillos, me duele mover los dedos, me cuesta especular el tiempo y elegir el movimiento acertado.
Cómo me cuesta entender la pasión musical en ciertas matrices un poco tristes y nulas para mi sensibilidad auditiva, debería repetirte
que todos esos discos
están pasados de moda
Por el simple hecho de que están de moda TODO EL TIEMPO
REPTIENDOSE EN LAS DISCOS INFERNALES DE TU PUTA MIERDA COMO ME GUSTARÍA BOMBARDEARTE TU BOLICHE REPLETO DE GENTE PELOTUDA QUE ME HACE ESCRIBIR AGRESIVAMENTE EN MAYÚSCULA
cómo se pone una cara roja entre letras?
Yo , algunas noches, quiero matar a todos. Yo algunas noches quiero hacerle el amor a todos. Yo algunas noches odio la humanidad. Yo, algunas noches, estoy enamorada de cada ser humano.
Desarrollo adicciones socialmente aceptadas y nos da risa lo fenomenóico de nuestras construcciones, me pica el hilo inyectado en mis hombros
creo que puedo moverme de forma inerte
Ah, por cierto, añado a ideas anteriores que no pude terminar de formular, que todo placer sin amistad es una bana efimeridad
qué CURSI.
Hoy volví a ponerle un cierre a mi cáscara del huevo de la cáscara de otro huevo.
Yo quiero subirme a una bici para irme lejos de este universo, entre nubes alcanzar el aura benigna de mi feliciad, el cienpies de los labios cosquilleando mi organismo efervescente. Triste parece ser el rosado desde arriba mientras luciérnagas anaranjadas hacen cosquillas en mis pulmones
porque el cielo es de papel
como que cada pedazo de mi piel
Me hace anesteciarme el sonido de burbujas eléctricas explotándose dentro de sus microcosmos fantasmagóricos, ellas tienen tanto idealismo en su forma, la circularidad como la más deseada perfección, en un ideal estético que nos ha convertido en tirstes dueños de nada por peternecerle ya a todo. Ah, como me cansa reirterar siempre los mismos recursos literarios, vale la pena en este desastroso parrafraseado aclarar que jamás lo hago bajo algún tipo de consigna egocentrista en la que quiera mostrar alguna cualidad imaginativa.
Yo no soy
creativa
ni
inventiva.
Pero no hace ni unos renglones y ya pude crear otro universo, de nuevo otra vez.
En la casa de mis sueños habrán planetas de papel, de colores, estrellas que brillen a la noche colgadas del techo, y colores eléctricos que hagan vibrar toda nuestra sed
porque somos eso
ESO SOMOS
SOMOS CHICOS ELÉCTRICOS QUE NECESITAMOS LA FUERZA DE PLUTON PARA ELIMINAR NUESTRA PRESENCIA DEL MAPA Y ESCONDERNOS EN LAS NUBES OPACAS DE GALAXIAS REMOTAS LEJANAS LLENAS DE ALIENÍGENAS, MARCIANOS, EXTRATERRESTRES, BICHITOS DE LUZ, JIRAFAS VOLADORAS, AXALOTES DE BESOS EUFÓRICOS
Axalotes de besos eufóricos
sus brasitos me hacen permanecer continuamente movil y si atravezara con el filo del odio sus pequeñas patas algo dentro mío tomaría con fuerza mi corazón retorciéndolo hasta encontrarme tumbada en la alfombra de un hotel llorando hasta la inmortalidad (nada peor si hablamos de dolor).
Axalotes besen mis sienes, lleveneme tan lejos que no podamos reconocernos, nademos desarticulados entre algas traslúcidas que nos hagan penetrar el corazón de una medusa y electrfiquemos nuestras pieles, con poros llenos de sal, el mar, el río, el odio, el eden, hay tanto amor en la vagina del hombre, la vagina del hombre, solo escupen el remordimiento de Venus, queremos el cristal quebrándose
adentro de nuestras manos
con las palamas cerradas
hasta que nos rebale la sangre por las hendiduras de los codos, trazando paraísos venosos en nuestros ojos inyectados de alucinaciones
No quiero decirtelo así
pero
histriónico
siempre me sonó a robótico
robótico
me sonó a luminótico
luminótico
es el chabon más pelotudo que ví en mi puta vida
parado en una moto con un casco de dos metros que lanzaba luces para todos lados
a esa gente
a esa gente
yo no la llevaría nunca a mi pecera de axalotes.

martes, 13 de octubre de 2009

letra maculosa

Me parece que lo que hago es vomitar tripas esquebrajadas y podridas sore mis manos, asoman asi como anagramas de mi conciencia infertil desconociendo las fronteras gramaticales, fruto de algún tipo de ignorancia problemática que anida en la tibieza de mis meninges. Fatalmente contrapuestas las tesis de mis oraciones para licurse, de forma lenta y meditada, entre bolos salivales y olor a basura, nace así la muerte en su condición viviente, y espero inexpectantemente el juicio desetimulante de los eruditos emitiendo por sus labios descarnados un sin fin de contestaciones a la crisis de mis talentos ausentes, solo espero hecha un nudo que se asfixia a si mismo la tibieza del ser cero, abre sus ojos y siente el mundo desde las membranas de su cuerpo para procesar entre ellas miles de insectos zumbantes que penetran sus poros para llevarlo lejos, y en la lejanía veo mi única cercanía, esperaría que tomaras un poco de todo este bolo de emociones hecho letras para inyectarlo en tus venas, que viajen a tus pulmones, que viajen a tu corazón, quizás solo así puedas atravezar mis pupilas con el filo de tu eclipsante criterio, desacertado y acertado, sabio e ignorante, meditado e irreflexivo, para que acaricies con las yemas de tus dedos mis sistemas internos, sintiendo cada hendidura de tus huellas tactilares, lamer las lineas futurísticas de la mano, con sus mentiras intercósmicas, hagamos verdad la mentira solo pronunciando, lentamente, palabras que no nos lleven a nigún sitio, hagamos de ellas la críptica condena de nuestra salud, porque hoy preferimos prolongar la muerte que salvarnos la vida, y miente por egolatra quién niegue haberse hayado felíz en algún mar de vapores anesteciantes, todos necesitamos un poco de eso, en el fondo la vida, el arte, la literatura, nuestros pensamientos, nuestros deseos, todo se reduce a morirse borracho y haciendo el amor. Nadie quiere cambiar el mundo por el mundo, si no simplemente para sentir el peso de algún tipo de corona al heroismo. Por eso hoy prefiero conversar con los perdedores como yo, que nada le aportamos a la realidad.

viernes, 9 de octubre de 2009

El sonido de un viejo tosiendo con la fuerza del gargajo impulsándose como un acróbata directo desde el pulmón hasta su cuerda vocal me hace sentir felíz.
Y el tiempo, también. De todos modos los ciclos se reparten en semanas y las semanas en años que nunca se terminan de terminar.
Sol, perfumes, briza y pelo es una combinación exquistamente primaveral.

sábado, 3 de octubre de 2009

baho

Los eternos borrachos camiando por los adoquines viejos de San Telmo, hay cosas que me parecen un festín visual, por estas calles la gente parece más rara, los enamorados más enamorados, los snobs más snobs, los músicos más músicos, los poetas erran sin público, sin lectores, en el fondo somos todos solo un montón de oportunistas que pasan los días rogándole al tiempo noches más cálidas y cervezas menos caras, mirando las horas pasar desde el cordón de la vereda, el desfile de hippies y viajeros de acentos raros, jugando a los bohemios, aunque en el fondo estando ahí todos lo hacemos un poquito, enrroscados a botellas de vino barato que duran en la mano lo que dura un amor primaveral, lo que duran diez pesos en mi bolsillo un viernes a la noche, lo que dura un porro entre cinco personas. El aire está cargado de perfumes y las notas y acordes de pianos y guitarras se golpean entre ellos en una mezcla de blues y jazz y algunos imitadores malos de esos que les gustan a los turistas gringos aburridos , las botellas no cesan de rodar por la calle y las ofertas nunca se mueren.
Hay tantas historias que escuchar, que a momentos me hace mejor sentir que no soy de ningún lugar, prefiero a los nadies antes que a los alguien, y la mejor parte es en la que todos nos reímos porque sabemos que solo de eso depende sentirnos por un rato bien, es que a ninguno le importa ya realmente el futuro, que ha quedado sepultado entre los fajos de billetes de aquel señor europeo que se pasea muy confiadamente en algún auto caro cuya marca jamás sabré cuál es.
Yo no sé que filosofía extraña escucharé hoy tejida entre el humo del cigarrillo de algún conocido desconocido.
Me molesta que exista el tiempo, me molesta que exista el dolor, huelo tu huella en el camino perdido, y se repiten mil veces las proyecciones del sol sobre mi cabeza, son historias que se repiten todo el tiempo en todos lados, me siento mejor charlando con los deprimidos que festejan, que con los contentos que celebran, de todos modos no nos queda mucha cosa por la que reír más que de nuestra propia fatalidad, repitiéndonos una y otra vez en el mismo lugar, a la misma vez.
Me dan risa y me angustian los borrachos de camisa y zapatos a las seis de la mañana cuando alguien los ha finalmente despojado de su desagrdable música, yo no creo que pueda extasiarme como Dean Moriarty escuchando be-bop en una fiesta en algún bar de mala muerte, ni alienarme como Alex escuchando a Ludwig en su habitación, tampoco sé si pueda derretirme en el jazz como lo hizo Etienne en un departamento con olor a vodka, pero todabía hay algo entre las neuronas que teje un poco de estilo en mis pasiones auditivas, aunque sea para llenarme la boca con una verborragia inútil que de nada sirve. Me molesta la intelecutalización teórica del arte y la infinitud de discursos grises, hoy quiero quebrar con mi pirámide para hacerme trizas y hablar solo de lo que realmente vale: nadie sabe qué pasará mañana, nadie sabe si estaremos vivos, nadie parece preocuparse por eso.