Nosotros, legión del fin del mundo
fieles amantes de la destrucción
del odio y el amor
de la desaparición total del hombre
de la radiación encegueciéndonos con su resplandor
Nosotros, devotos partidarios del apocalipsis
anhelantes esperanzados de las nubes negras que nos azotarán
fervientes deseadores de las lenguas de fuego arruinándolo todo
Nosotros, cansados del sexo frío
de la tv aburrida
de la comida sin sabor
Nosotros, cansados de los días rutinarios
de las tristezas sin motivos
de las terapias sin remedios
Nosotros, los resignados de la existencia
del shin
y el shang
y toda esa mierda
Acá estamos, con los brazos abiertos
esperándolo todo
un planeta gigante
un plato volador
una tormenta alucinante
o un dios espectral
un infierno demencial
un frío polar o un calor suicida
acá estamos esperándolo todo, desde las terrazas de nuestras casas
contando nubes, mirando estrellas
cultivando en cada puntito brillante el sueño de ver mañana todo este mundo arder
Nosotros, cansados de comer pochoclo mirando películas aburridas
cansados del arte barato
y de la vanguardia retrasada
cansados de las poses, de las caras, de las gentes, de los bebés
de los ancianos, de las mujeres voluptuosas y de los hombres dotados
de las pieles celestiales, de las buenas personas, de los luchadores
vamos a recordarles que
NO QUEREMOS SALVADORES
vamos a recordarles que solo estamos esperando a nuestros esperados destructores
háganse a un lado chicos idealistas
que acá estamos con nuestra apatía como escudo, y ese incesante sueño de mañana amanecer cenizas en una galaxia perdida.