viernes, 31 de diciembre de 2010

otro cielo

A mis amigos los dejé fuera de mi casa. Hace calor y me arde la piel, se me caen los lápices al suelo, queda una gota más por beber, y mi cabeza se desparrama por el suelo.
Mis nubes son acróbatas que saltan sobre la cabeza, y me siento desorientada adentro de una brújula.
Se van los extraños de mi casa, se van ellos de mi casa, los que bailan, los que ríen, los que se olvidan de tu número de teléfono cada vez que necesites ayuda. Se van los fantasmas de mi casa, mis dolores musculares, mis contracturas, vómitos, mareas, contradicciones farmacológicas hirviendo en mis venas, el tiempo cristalizado en mis pupilas y los chicos que gritan desde afuera en la vereda, robándolo todo, matándolo todo.
Me trepo a un árbol y disparo, no hay ningún motivo para reírnos esta noche, nos consumiremos como oxígeno y anularemos nuestras metas. No soñemos más con el futuro, eso nos es tan ajeno, que ya ni siquiera nos interesa. No quiero que nadie me hable de nuevos descubrimientos ni tiempo ni sentimientos. No quiero pensar en todos ustedes, siempre escapando de mis necesidades, me desarticulo otra vez, me tropiezo entre mis nudillos, al aire, al cielo, a las estrellas, a la galaxia infinita, le debo mi vida, mi finita infinitud y el deseo incansable de cambiarlo todo.
Voy a subir tan alto que nadie me podrá ver, seré un punto tan diminuto, que nadie me podrá sentir, explotaré tan fuerte que será casi como si nada hubiera ocurrido acá. Quizás por fin me vea en otro cielo.

sábado, 25 de diciembre de 2010

ññññññññ

¿Y si esta vez intentara creer que sí?

agua marina

Mi ciudad de cartón se hace fuego sobre mis manos, quedan ampollas y explota el agua, a los peces los matamos, nuestra ira masticamos, somos aire voluptuoso filtrándose por las paredes.
Como cuando era invierno, y nada era perfecto... siempre te vas cuando las cosas empiezan a funcionar, siempre abandonás cuando todo empezaba a mejorar, la crisis te persigue y te devora, hay un extraño placer masoquista en esta falacia molesta de ser eternamente infelices.
A nuestra generación nadie le debe nada, ni el perdón, ni la culpa, no hicimos nada y padecemos nuestros días en la piel aburrida y tempranamente marchita. No hay nada que me despierte más que el sol y el olor a café, no hay nada que me saque de la cama más que la rutina tediosa que te insiste día a día en que el suicidio es un pecado y que a lo mejor hoy intentar SÍ valga la pena.
Bueno, de todos modos, siempre quedan los aceleradores temporales, las tardes de anestecia o alguien que toque el timbre de tu casa para pedirte prestada una sonrrisa. No es lo mejor, pero es lo que hay. Nosotros no conocemos lo mejor, nosotros nunca seremos lo mejor, nunca alcanzaremos lo mejor. Para nosotros lo mejor ya no existe más.
Veinte horas al día, veinte horas menos. No sumes, restá. No abras, cerrá. Hay algo de agua en mis pulmones, creo que me voy a intoxicar y voy a estar muy bien por fin otra vez como cada vez que me intoxico.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

ahora mido el tiempo en docis

Paso la mitad del tiempo enamorada, y la otra mitad tratando de acordarme de quién estaba enamorada.
Paso la mitad del tiempo drogada, y la otra mitad tratando de acordarme con qué me drogué.
Paso la mitad del tiempo borracha, y la otra mitad tratando de acordarme qué tomé.
Paso la mitad del tiempo escribiendo estas forradas, y la otra mitad tratando de borrarlas.
Arreglo salidas que quiero desarreglar, coordino movimientos que quiero deshacer, me paso todo el tiempo recalculando mis errores, resbalones, pisadas, el sí que ahora debería ser un no, y el no que ahora pienso que debería haber sido un sí.
Nunca busco bien a los chicos, ni a la suerte, ni a los amigos, tampoco los lugares para salir, ni las marcas de vino para tomar. Nunca busco bien las calles, las paradas de colectivo, ni las estaciones de subte. No busco bien la ropa, ni las ofertas, ni los libros, ni la música. No sé hacer zapping, ni poner la mendida justa de leche al café, tampoco sé atarme bien los coordones ni ser copada con la gente.
Cuando me despierto pienso en todas estas cosas y analizo mis movimientos, un error tiene que haber, en cada fracción de segundo tiene que haber un accidente en mí, algo está muy mal y lo entiendo cada vez que me encuentro otra vez en el medio de tipos raros hablando de cosas sin sentido, aburridas, repetidas, escuchando canciones tristes y esperando a irme pronto a casa, para llegar, y en pocas horas querer desaparecer otra vez.
Querido diario de una mujer mestrual: ya no quedan chicos que te invitan a tomar helado y dar una vuelta en bici.
Ahora me siento una yonqui, tonta y aburrida que mide el tiempo en docis y se ahoga en jeringas de juguete.

fin de

Para estas fiestas voy a jalar el gatillo y mirar como explotan todos los fuegos artificiales en el cielo, bajarme una botella de Sidra y brindar con algún gato solo y asustado en la calle.
No hay muchos más planes que la masacre.

lunes, 6 de diciembre de 2010

HUMANOSTONTOS

El lobo feroz se quería comer a caperucita, y era un hijo de re mil puta.
Nosotros nos clavamos un par de bichos a la parrilla, y está bien.

jueves, 2 de diciembre de 2010

!



si resisto y sobrevivo es por tu luz

miércoles, 1 de diciembre de 2010

MALA ONDA BUENA ONDA

Algunos nacimos con más sueños de tirar una bomba que de casarnos o graduarnos.