domingo, 27 de febrero de 2011

todo bien pero no.

Detesto profundamente ese imperativo existencial de que a todo el mundo le guste los simpsons, y detesto profundamente ese infalible momento en toda reunión social en que las personas empiezan a recordar capítulos de los simpsons y repetir sus lineas de diálogos. También me genera bastante nausea esa compulsión social por comparar cualquier situación con un capítulo de los simpsons, y nada me parece más patético, forro y pelotudo que la pregunta "¿Te gustan los simpsons?"


Amén.

(Crónicas de una mujer conchuda)

No hay comentarios:

Publicar un comentario