lunes, 14 de marzo de 2011

fear

No se asusten si sonreímos, ni tampoco piensen que es porque somos felices, no sospechen de nuestra ironía o de nuestra risa histriónica, ni dramaticen nuestros pequeños actos bandálicos cotidianos como patear latitas o gritar muy fuerte en la vereda, simplemente estamos tratando de sentirnos vivos por algunos instantes, más allá del ojo asesino de la gente o del juicio excesivo de mis amigos.

2 comentarios:

  1. Los otros instantes se llenan de empanadas demasiado aceitosas que vaticinan una muerte prematura.

    ResponderEliminar
  2. Impecable, muy lindo como escribis. Hay que vivirla porque se nos viene la noche, mañana va a haber tiempo de buscar culpables.

    ResponderEliminar