viernes, 9 de octubre de 2009

El sonido de un viejo tosiendo con la fuerza del gargajo impulsándose como un acróbata directo desde el pulmón hasta su cuerda vocal me hace sentir felíz.
Y el tiempo, también. De todos modos los ciclos se reparten en semanas y las semanas en años que nunca se terminan de terminar.
Sol, perfumes, briza y pelo es una combinación exquistamente primaveral.

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