era como estar drogada a las cinco y media de la mañana después haberme pasado la noche tomando, escuchando a yma sumac, viendo pasar el tren por el ventanal y sentir los gatos negros caminando por mi cabeza
con un paso silencioso y asesino.
el gato quería matarme
con sus uñas afiliadas
Yma volvía a gritar
volvía a sorbar ron
el gato me quería matar
Yma lanza un grave y se me eriza el pelo
el gato golpea la ventana y me está mirando
el gato sabe que estábamos fumando
el tren va para Constitución y sabe que el gato me quiere matar
el hielo se derritió, queda poco ron, es una substancia aguada y fuerte
Yma está saliéndose de los parlantes
el gato vuelve a afilar sus garras
ahora hay otro
hay otro
hay otro
y el humo del sahumerio va trazándome caminos por la cornea
el aire se vició, el oxígeno se autofumigó
Yma revela el mambo andino
será mejor desmayarme, o ponerme a escribir
antes de que entre en ese momento de la madrugada en el que nos acordamos de los amores ausentes y hagamos estragos en nuestro autoestima ya de por sí considerablemente nulo.
Programación de diciembre de 2018
Hace 7 años

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