Veredas amarillas
transfiguraciones technicolor
pibes corriendo, pibas detrás, olor a helado
primavera invernal
mi médula esquizofrénica que cree siempre doblar en la esquina adecuada
en el segundo adecuado
como en las pelis, en mis libros, en el chicle que comemos después de un café
aire aburrido, pesado, dilatado
aguándonos tras enormes gafas de sol
polen y anestecia en los viajes en bondi que atraviezan la city por ensima de las atestadas multitudes
creyendo ver
entre tantas caras una cara y tu cara en mi cara que dice nada
peces que amortiguan nuestras caídas, y nos estrellamos sobre escamas
y las tardes aburridas de estaciones soleadas en el comedor de mi casa
tumbada en el sillón
inventando melodías
aguando mate
leyendo libros que nunca logro terminar
pintando cosas que nunca me terminan de gustar
escuchando canciones que nunca me logran hacer llorar
y los ojos nublados, y el tiempo viciado, y las historias asqueadas
crónicas sobre nada, sobre nadie
algunos días mi monotemasis ME ATERRA: mañana seré un ovillo entre mis sábanas y me pasaré horas eternas en pijama
mirando programas aburridos sobre gente aburrida
hasta sentir olor a nada en mi cuerpo, y optar por bañarme
otra vez
no pasa nada
silencio, ventana rota, ni los teléfonos suenan ya, es que a veces pienso en antes, y antes al menos teníamos a la vecina para salir a chusmear, solo bastaba una escoba y una persona para criticar
hoy no nos tenemos ni a nosotros mismos
llenamos blogs enteros de cosas depresivas, reclamamos auxilio a todos nuestros amigos, pero ellos no pueden venir a vernos porque también están muy ocupados redactando sus dramas porque nadie los quiere ver
¿Qué vamos a hacer con este futuro viciado de pánico?
Las canciones ya no tienen valor, bajé tantos discos que ya ni si quiera puedo recordar qué música me gusta... solo tengo 21 años y mi LastFm dice que tengo 488 artistas favoritos...
qué
pasará
dentro
de
viente
años
más?
qué pasará
con nuestra memoria?
y si la amnesia se contagiara con todo?
¿Y si mañana te cruzara por la calle y no supieras quién soy? Como esa canción que te gustaba, y ya no podés recordar su autor.
Bueno, la chica que escribe basura
se reporta
otra vez
en los días amarillos de hojas secas, semillas caídas y discos listos para ser estrenados en mis oídos.
Programación de diciembre de 2018
Hace 7 años

Me gustó, chica que escribe basura, me gustó mucho. Todos los veinte años tienen entre sus cualidades el olor de la sorpresa... Así que, andá a saber..
ResponderEliminarqué grande que sos, maría
ResponderEliminar