Quiero tejer con las entrañas la lógica de los días, licuar los sentidos de las acciones adentro de un bolo neuronal listo para deslizarse sobre la dermis planetaria, mientras todos abren tan grandes los ojos clavar agujas en las corneas de sus globos oculares, silbar con los dientes, hacer trizas la estabilidad, silenciadores en las gargantas de todos, un instante vacío entre nada, aire y yo, tic tac en los oídos, asilo de ideas, cada día que pasa la gente se va volviendo más rara y atemorizante, así, al final, solo te quea la opción única (Y por única deja de ser opción) de anularte, y decorar con tijeras y papel una falsa festividad, todos vamos a reírnos una vez más, brindando, como si nada fuera, qué divertido resuta fingir cuando se trata de no pensar en vivir. Cuando quedo en blanco es el mejor momento, la floración extinta amenaza con redención en su estival, quiero esa porción de universo que se pierde en la cosmosis del boom solar, señoritas siderales hoy estaremos precisando de su piel verde o azul, y la radiación de sus células, enceguecimiento absoluto y todo en una sobredocis lumínica, y arena de azucar, así debe sentirse estar parado sobre un astro.
Programación de diciembre de 2018
Hace 7 años

Acabo de tirar el libro que estaba leyendo al inodoro, desde ahora voy a seguir tus blogs como un girasol bonaerense gira buscando al sol.
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