gypsy man walking alone
gypsy man fighting alone
gypsy man loving alone
Loving alone
Loving alone
A tu derecha veo el sol
Escondido en la nube muerta, peces de papel.
gypsy man thinking alone
Hacerse un ovillo y morirse. Irse. Nadie quiere permanecer, nadie quiere pertenecer. Tus sueños son dedales de cristal, y a tus flores las ví morir. La primavera nos clavó un cuchillo que nunca más nos dejará vivir. Si sintieras las voces de los pájaros, si hubieras leído la verborragia de mis labios sin solo besarlos. Tan tarde para arrancarnos los despechos, tan tarde para embriagarse de resentimientos, los trenes sobre mí, y no soy más que una chica media perdida que quiere pasar todos los domingos, por el resto de su vida, en pijama y con resaca para no pensar en lo importante (qué-será).
Al asilo de los dementes, nadie duerme sin sedantes, somos diminutos gigantes golpeándose con torpeza, hiriéndose hasta desangrar pero baneando el grito, y en el grito hay un rito, puedo oír susurros que me liberan, puedo oírlos y me esclavizo a ellos, soy de esas personas que nos comimos el cuento del bien y el mal y nunca logra saber qué está bien y que está mal. Tanta falacia flotando en mis víceras.
Ahora me voy a convertir en oruga
para comerte las alas.
gypsy man fighting alone
gypsy man loving alone
Loving alone
Loving alone
A tu derecha veo el sol
Escondido en la nube muerta, peces de papel.
gypsy man thinking alone
Hacerse un ovillo y morirse. Irse. Nadie quiere permanecer, nadie quiere pertenecer. Tus sueños son dedales de cristal, y a tus flores las ví morir. La primavera nos clavó un cuchillo que nunca más nos dejará vivir. Si sintieras las voces de los pájaros, si hubieras leído la verborragia de mis labios sin solo besarlos. Tan tarde para arrancarnos los despechos, tan tarde para embriagarse de resentimientos, los trenes sobre mí, y no soy más que una chica media perdida que quiere pasar todos los domingos, por el resto de su vida, en pijama y con resaca para no pensar en lo importante (qué-será).
Al asilo de los dementes, nadie duerme sin sedantes, somos diminutos gigantes golpeándose con torpeza, hiriéndose hasta desangrar pero baneando el grito, y en el grito hay un rito, puedo oír susurros que me liberan, puedo oírlos y me esclavizo a ellos, soy de esas personas que nos comimos el cuento del bien y el mal y nunca logra saber qué está bien y que está mal. Tanta falacia flotando en mis víceras.
Ahora me voy a convertir en oruga
para comerte las alas.

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