lunes, 27 de julio de 2009

jarriba el espíritu amoooor!

El chico de la varita mágica tiene alas de colores, dice dos palbras y resucitó el arcoiris muerto del mundo, le devolvió la primavera al invierno, brinda con alguien y resucitó su energía, camina tan rápido que no se da cuenta como anula el gris de este mundo descolorido, pero lo hace todo el tiempo. Yo nunca voy a entenderlo, solo sé que lleva el sol en su piel, como una montaña que atravieza las nubes. Todo se vuelve diferente. Amo ese tipo de gente, son la potencia del cambio, el cambio de la revolución, la revolución del cambio. Si me preguntan cuántos, realmente muy pocos conocí, casí diría solo dos. Yo quiero ser así, algún día, vitalidad del estival.
Hoy tengo menos talento que de costumbre, pero necesitaba expresar esto, que entre todas mi crónicas de desamor y dolor, desencanto con la vida y frustración, odio y flagelación , haya al menos una o algunas que me recuerden que algunos días me acordé de cómo sonrreír. Aunque sea para crear una aparente posibilidad, a futuro.
Estas vacaciones me invadieron con las vertiginosas Internacionales, y un collage de animalitos en psicodelias siderales. Esta sea quizás la primera vez en mi vida que me guste algo que hice. Pero no lo sé.

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