domingo, 21 de junio de 2009

El pelo, el desastre, la tarde, el café y aburrirse con cosas que hacer que es aún peor que aburrirse sin nada que hacer, aburrimiento culposo, aburrimiento suicida, aburrimiento inconformista, aburrimiento deseado, buscado, obligado, pedido, exigido, demandado, necesitado, invocado, siete días esperando al aburrimiento del domingo, siete días esperando por esta tortura placentera, siete días destilándome las tripas para no tenerte hoy, domingo, el final de empezar de nuevo, otra vez habrá que empezar a contar, contar, cuántas horas faltan para que el domingo se valla, cuántas horas faltan para que el domingo se quede. Agua, mate, cosas que hacer, textos que leer, Nieztche, pastel de manzana, merengue, charlar con Zaratustra sobre la importancia de morirse un domingo, sí sí, precisamente un do-min-go. Go mind Do.
Pisan escalones resbalándose en baldosas negras y blancas, todo el tiempo acordándose de la necesidad de este dolor, ahora soy más lista. Ahora soy más frágil, ahora soy más distante. Una metamorfosis, como hongos que vuelan, alienígenas voladores que invaden nuestros monumentales imperios capitalistas a comerse toda la plasticidad cósmica, necesitaría ver otra vez OTRA VEZ tu expresión de que nada importa , es que ponías cuando la gente hablaba de estupideces y nos leíamos entre un mar de palabras ajenas y sin sentido, los sin sentidos de la gente que reafirmaban nuestro ego. Ja! Se murió el criticismo, se murió la negatividad, mano recta, derecha sobre el papel, ahora enfilados al nuevo top-ten-dance-disco a tomar algo caro y frutado zucundundudnung viendo a la gente desfilarse en misma ropa distintos talles con el menton apuntando justo directo hacia esas luces insoportables que nos van aniquilando de a poco cada neurona , y cloacas auditivas que escupen sobre tu cabeza y lo costoso, y no entiendo el click change negación a disfrutar del uno-mismo. Agarraron mis neuronas y las hicieron de plastilina, estamos plastinizados, como masilla moldeable, que no sirve para nada, porque las figuras se desarman y es solo masilla. Ah! Nunca tuve la máquina para hacer helados de plastilina.
viiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiajar muy lejos para seupltar todo el deja-vu rutinario ¿Cuándo se acabarán las novelas malas, los libros pedorros, los bohemios actuados, los ricos emprobecidos, los realitis yous, los yonquis engreídos, los chetos enardecidos, las divas enorgullecidas, la música repetida, los clichés acosadores, los mensajes invertidos, los filtros de conciencia, los modales hipócritas, la cortesía fingida, los perdedores ganadores, la escasez de moneda, el marketing imperante, la imperancia, mi criticismo insoportable, los juicios estéticos, los parámetros parametrisados, las mentiras convencidas de ser verdades, las verdades que se exhiben como mentiras, los discos encarecidos, la ropa sobrevaluada, los autos ruidosos, el tráfico mañanero, la mala onda del colectivero, la gente transpirada, las barrigas que te apoyan la espalda en el bondi, el final de nuestro final, las normas sociales y los que creen que quiebran con las normas sociales?
Malditos mentirosos, me enferman, esas personas que creen que hacen todo al revez a los demás, que si tan al revéz estuviera ni siquiera sabrían que lo están haciendo al revéz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario